viernes, 22 de junio de 2007

Yo, para ser feliz, quiero un camión

¡Y un ascensor!

Si amigas, sí. Finalmente sobrevivimos a esa mudanza de 700 Kms y 3.500 kg de masa máxima autorizada. La clave de la supervivencia: muchos amigos para ayudarnos a bajar las cajas, otro para conducir el camión (aunque el día anterior habíamos aprobado el carnet, no era plan de meternos en autopista con la L), y un ascensor a la llegada para subir las cajas.

Vayamos por partes.

Sábado, 16 de junio de 2006

Nos juntamos con unos 15 amigos deseosos de bajar las ciento y pico cajas, nevera, tele, piano y algunas tonteridas más los cuatro pisos que tenía nuestro ex-piso luceriano. Un par de horas más tarde ya teníamos montado el tetris en el camión que habíamos alquilado.


Antes de emprender la marcha, montamos una fiestuqui improvisada con unas pizzas y unos bebercios.


Y una vez recuperadas las fuerzas, estábamos listos para nuestro viaje, con camionero tatuado y todo!


Y a tirar millas bajo la lluvia. Atrás queda Madrid... ¡Ay mi Manuel Becerra! ¡Ay mi Evita Perón!


Unas horas conduciendo más tarde toca hacer parada en un bar de carretera, que es lo que mola de las road movies y la verdadera, verdadera razón por la que nos hemos sacado el carnet de conducir. Yo un cafés con leche, y Almu un zumo de naranja con boquerones en vinagre. Estómago de hierro!

Con las fuerzas recuperadas, volvemos al camión a seguir cantando canciones de carretera "Yo, para ser feliz, quiero un camión", "La última", "Once in a lifetime" y el gran éxito veraniego "Aquí no hay playa".

Finalmente, llegamos a Zaragoza, directos al Garage Aragón, justo enfrente de la casa de mis padres. Un mito de mi infancia, sigue todo igual pero ahora ya no está el poster de tetudas estilo camionero que me ilustró de pequeño.


Fase 1 del viaje concluida, nos tomamos un bocata con mi familia, y a la camita que mañana toca viaje de Zaragoza a Girona!


Domingo, 17 de junio de 2006


¡Buenos días! Nos despertamos en Zaragoza, y tras un cafés y unas tostadas volvemos al Garage Aragón, pagamos la noche que el camión durmió allí, y vamos que nos vamos para Girona.

Más kilómetros y canciones más adelante atravesamos el arco que marca el meridiano de Greenwich:

En seguida otra paradita de road movie en un bar de carretera a tomar un pincho de tortilla. El pan lleva tomate... ¡sí! ¡ya estamos en Cataluña!

Más kilómetros de canciones después, llegamos a Girona:



Ese del fondo es nuestro edificio!

La segunda fase de la mudanza, volver a subir todos nuestros trastos al nuevo piso, fué sorprendentemente sencilla para lo que esperábamos, gracias al ascensor. En unas 3 horitas teníamos todas las cajas arriba.

Lunes, 18 de junio de 2006

Al día siguiente despedimos a Luis, orgulloso en su camión...


Nos hicimos un huequito entre las cajas para poner una mesa con los ordenadores y ¡a telecurrar!

Eso es todo por hoy, amiguitos. No se pierdan nuestras próximas aventuras en las siguientes entregas de Perduts en la traducció. ¡Almu y Jaime descubren a la Always Drinking Marching Band! ¡Danzas medievales en plena Rambla! ¡Aquest pollastre gratuït!

Todo esto y mucho más, pronto en sus pantallas.