lunes, 12 de noviembre de 2007

Otoño en la Fageda


Fuímos el domingo a ver el otoño a la Fageda d'en Jorda. No pude dejar de recordar esta frase El secreto del mundo se encuentra en cualquier lugar dónde alcancemos a ver la transparencia del universo.

Rimas fáciles: Olot / enlloc

Y después de este ramalazo medio new age, y con el fin de salvaguardar mi reputación, os cuento curiosidades de Olot, el pueblo que queda cerca de la Fageda. Llueve tanto en esta zona, que hay un refrán que dice Si no plou a Olot, no plou enlloc (Si no llueve en Olot, no llueve en ningún lugar). Pero según nos cuenta un amigo de Girona city, una particularidad de los de Olot es que usan el verbo cardar (joder) para todo. Nosotros, la verdad, todavía no lo hemos oído, así que no sabemos si es algo así como los pitufos usaban pitufar, o más bien una especie de No te jode! que soltaran habitualmente. El caso es que ahora, como además ya no llueve tanto, la forma más popular del refrán es Qui no carda a Olot, no carda enlloc! Suponemos que los desesperados de los alrededores se dejan caer por allí, a ver si es verdad.

A nosotros, siempre que vamos, nos gusta dar una vuelta por el centro y acabar merendando en el Bar Sport. No sólo nos gusta a nosotros, sino a olotenses de todas las edades, que pasan allí las frías tardes de otoño.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Las firas!

Llevamos toda esta semana de fiesta mayor en Girona, porque el 29 de octubre fue San Narcis, el patrón de la ciudad. San Narcis vino a evangelizar Girona y acabó martirizado, pero su fama viene de después. Se cuenta la leyenda de que en una invasión de las tropas francesas, cuando los soldados fueron a profanar la tumba del santo, una plaga de moscas salió en su defensa, atacandoles a ellos y a los caballos, que huyeron despavoridos. Un milagro así no podía pasar desapercibido en esta ciudad de frontera que tantos asedios ha sufrido. Y por eso aquí no tenemos como símbolo ni leones rampantes, ni lobas, ni tigres de bengala, sino unos bichos tan poco glamurosos como las moscas. Aparecen dando forma a los bombones y en los posters de las fiestas.

Y la verdad es que durante septiembre y octubre hay muchas moscas y muy pesadas, y no te dejan comerte con tranquilidad el pa amb tomaquet si estás en una terracita. Pero parece que ya hace tiempo que no son tan peligrosas, porque en el 36, a los rojos se les ocurrió la misma idea que a los franceses y esta vez no apareció ninguna mosca defensora. El sepulcro ahora está vacio y se cuenta que los huesos del santo fueron a dar al Onyar.

En cualquier caso, sigue siendo el patrón, y siguen celebrándose las fiestas en estas fechas en que de día aún hace bueno, pero por la nocha ya se nota el frío. Son un punto de referencia, el corte que avisa de que toca rescatar la ropa de invierno (aunque los mayores del lugar comentan que antaño por San Narcis se estrenaba el abrigo y que ahora ya casi no hace frío -ATCHIIIS, si ellos lo dicen...-, que es evidente que el clima está cambiando).

Este rey leyó el pregón con que empezarón las fiestas, y con dos collons dijo que el era monárquico, en la mismísima Plaça del Vi!

Como es costumbre por estos lares, en las fiestas ha habido correfocs, sardanas, habaneras, castellets (lo más impresionante fue la subida que hacen de un pilar de cuatro por las escaleras de la catedral)... Los correfocs los vimos con Merce, Joan Carles y Blanquet, que vinieron a visitarnos. Joan Carles tuvo que esconder a Blanquet en su abrigo para que no se volviera loco con el ruido de los petardos y el olor de la polvora. Y es que son como estar en el infierno.

Y como es costumbre por todos lados, también hemos tenido conciertos, coches de choque, barracas (puestos con comida y bebida) y fuegos artificiales, que vimos desde la azotea de Julia.

ZAMPING

Aquí no hay huesos de santo ni buñuelos de viento, pero a cambio tienen los panellets, una especie de mazapanes que son una perdición. Los pasteleros se esfuerzan en inventar de distintos sabores, a pesar de que todo el mundo prefiere los tradicionales de piñones.

También hay puestos de castañas. Las castañeras son unos seres medio mitológicos que se caracterizan por llevar siempre un pañuelo en la cabeza. Yo no sabía esto, y el otro día llevaba yo también un pañuelo que hizó que un niño pequeño que portaba barretina preguntara a su madre Mama, on va la castanyera? así como indignado porque hubiera abandonado mi puesto....

sábado, 3 de noviembre de 2007

Cambio de hora

Siempre me hace ilusión cuando cambia la hora en otoño. Te levantas un domingo a las mil, y resulta que en realidad es una hora menos!! Es como un regalo. Como yo siempre voy con el tiempo pegado al culo, todo esto me maravilla. Yo sería feliz con un comodín de un cuarto de hora, que me salvara cuando ya está todo perdido del estrés de tener que salir corriendo para encima no llegar a tiempo. Y de repente, tengo una hora más!! Me entusiasma tanto esta especie de viaje en el tiempo, que, desde que era pequeña, trato de estirarlo todo lo que puedo.

Y así, nunca retraso el reloj cuando toca. Lo dejo diciendo la hora de verano, y cada vez que lo miro, me engaño creyendomeló, para en seguida caer en la cuenta de que no es verdad, que aún cuento con una buena prórroga. Qué días tan perfectos estos en que dura la farsa. Me acuesto a una hora decente, me levanto temprano, llevo una vida ordenada, como a la hora en que lo hacen los europeos...

Luego pasan los días, y el truco va dejando de funcionar. Me relajo y empiezo a abusar del margen; me voy acostando cada vez más tarde, porque empiezo a automatizar lo de restar una hora. Ya no me engañas, reloj.
Pero a la vez, alguna vez me hago un lio; alguien me pregunta la hora por la calle y me confundo y sumo una hora en vez de restarla, y se me quedan mirando como si fuera idiota. Comprendo que otra vez a llegado el momento de volver al redil de la hora verdadera y hago el cambio. Hasta el año que viene.



El otoño ya está aquí. Qué pronto se hace de noche. Qué nostalgia del presente.

miércoles, 10 de octubre de 2007

No nos gusta conducir

Antes de tener coche, nos gustaba ir a merendar al bar de la gasolinera que hay junto al parque Juan Carlos I, y allí, fantasear con la idea de que estabamos en una road movie.

Ahora que ya lo tenemos, nos resulta una andromina aburrida a la par que estresante. Seguir la línea blanca sin quedarse sopas, en eso consiste todo el asunto.

Decía Pla:

El automóvil es hoy en día la ilusión, el ideal universal. En pocos años en nuestro país habrá una cantidad de automóviles fabulosa, inaudita.

En los tiempos que vivimos, las conversaciones van a la baja. En cambio, las conversaciones sobre los automóviles han ido creciendo sin parar. Se utiliza
n unas palabras sobre la mecánica del coche extremadamente técnicas, que la persona que no las conoce encuentra literalmente pedantes. Tengo observado que las personas que hablan de esta forma son unos primarios totales. Eso no quiere decir que la posesión de un automóvil no sea una cosa absolutamente indispensable. Es necesario, sea cual sea el oficio que el hombre haga. El automóvil es una forma concreta de libertad. Lo sé perfectamente porque no tengo automóvil ni lo tendré nunca.

y continuaba:

He sido siempre un hombre muy distraido. A menudo me ha fascinado el vuelo de un ave, los colores de un insecto, la forma de un árbol, un paisaje.

Con un volante ante mi, el número de accidentes habría sido innumerable.


Me pregunto cuantas mariposas, cuantos árboles, cuantos paisajes deja uno de ver cuando aprende a conducir



domingo, 30 de septiembre de 2007

Perduts en la boira

Mazoni es nuestro grupo preferido de los últimos tiempos. Es de un pueblo cercano, de La Bisbal d'Empordà, pero sólo le habíamos escuchado por la radio, hasta este finde que ha venido por aquí. Fue un concierto acústico y con muy poca gente, pero eso precisamente le dió más encanto.
Como canta en catalán, supongo que no se le conocerá mucho fuera de estos lares. Pongo aquí el video de su canción más conocida, una versión de Maggie's farm de Bob Dylan.


Pensabamos que en el video tenía esta carilla de recien levantao por ir disfrazado de vaca, pero en la realidad hemos comprobado que es la que tiene siempre.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Teatro-Museo Dalí





Ayer por la noche fuímos a visitar el Museo Dalí de Figueras, "el mayor objeto surrealista del mundo". Verdaderamente.

martes, 28 de agosto de 2007

Luna llena

Ayer por la noche pensabamos haber ido a Figueras, a visitar el Museo Dalí. Pero nos llamó Julia (pronunciesé Yulia) por si queríamos ir con ella a la playa, porque le habían dicho que en esta noche se veían dos lunas, y nos pareció mejor plan.

Al final sólo había una luna, la luna de siempre, pero con eso bastaba. Estuvimos en una playa lejos de todo, alumbrados con la luz de la luna llena, y nos bañamos a pesar de que el agua estaba fría y del canguelo que le dan a Jaime los tiburones.

Todavía no me he duchado. Me gusta saber a sal.

Funoll y otras hierbas

Esta semana hemos conocido a Albert, un botánico que piensa que si maltratamos tanto a la naturaleza es por desconocimiento, porque se ha roto el vínculo que nos unía a ella. Así que, predicando con el ejemplo, dedica buena parte de su tiempo a realizar salidas por esta zona explicándo desde como funcionan los ecosistemas a los usos medicinales de las plantas. Se nos hace un poco duro, porque es en catalán, y hay nombres de plantas que ni siquiera sabemos en castellano. Pero bueno, de algo si que nos enteramos y además nos cae muy bien la gente que va y conocemos paisajes molt macos.

Me imagino que si seguimos yendo a las salidas, acabaremos sabiéndonos nombres de plantas que no se saben ni los catalanes de toda vida. Un poco como le sucedía a Paca Pack, una alemana de erasmus con la que compartimos piso hace años. Como pasaba de ir a clase porque se pegaba todo el día en la escuela de circo de la casa de campo, al final de curso aún hablaba un castellano terrible, pero eso sí, conocía como cinco palabras distintas para distinguir los saltos mortales.

Correfocs

El finde pasado, siguiendo con nuestro lema a la platja en capde, ni de conya estuvimos visitando el lago de Bañolas, el más grande de la península ibérica. Como todo lago que se precie, tiene sus leyendas de monstruos y hadas, pero parece que en domingo no se dejan ver.
Se puede recorrer su perímetro andando o por el carril bici, y en él la gente pesca, se baña, rema, etc. Vamos, el paraíso del dominguero -aunque todo está muy cuidado.


Estaban de fiestas, así que nos quedamos a ver por la noche a los correfocs, unos demonios que recorren las calles bailando y asustando a la gente con bengalas gigantes. A los adolescentes les encanta subírseles a la chepa y bailar con ellos sus ritmos frenéticos, pero para eso antes conviene ir a que te rieguen, porque si no se te puede prender la ropa.
A nosotros nos daban mucho canguelo y era tal el olor a polvora que apenas se podía respirar. Se lo contamos a l'Emma, una niña de seis años que conocimos ayer, y nos dijo que somos uns cagats. Pues una mica que sí, la verdad.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Sombragris

Vinga! Pues aquí va el post prometido sobre lo que no nos gusta de Girona, dedicado a los envidiosos:

No nos gusta que para ser una ciudad pequeña, los precios sean de ciudad grande.

No nos gustan los barrios nuevos. Que la vida se centre casi que unicamente en la rambla y alrededores. Y no nos gusta habernos venido a vivir a un barrio aburrido porque nuestra prioridad era vivir tranquilos, para que luego hayamos tenido la mala suerte de dar con unos vecinos amantes del reaggeton (aún así es un barrio tranquilo, por la noche no hay nada de ruido, dormimos de vicio).

Nos inquieta la separación tan abismal que hay entre los barrios "normales" y los marginales.

Viendo el otro día el programa Callejeros, caímos en la cuenta de que aquí no hay personajes como las abuelas de Lavapiés.

El clima de momento nos parece estupendo, con este verano frío (casi no hemos ido a la playa, pero lo preferimos al calorazo). Pero el invierno nos han dicho que es duro, muy húmedo y con una niebla frecuente que es el origen del caracter melancólico de los gironís.

El transporte público es un desastre. No hablo ya de cuando quieres ir a un pueblo pequeño, que impensable, sino que ir a un concierto en Barcelona, tampoco es posible, porque el último tren de vuelta sales a las 21:25.

Y lo que nos parece más escandaloso es que es una ciudad sin autobuses. Haberlos haylos, pero pasan cada media hora y acaban a las nueve de la noche o algo así. Vamos, que como si no hubiera. El coche tampoco es una buena opción para bajar al centro, porque es difícil encontrar aparcamiento incluso en agosto y en zona azul. Hay muchísimos coches y se usan hasta para ir a comprar el pan. Y nadie quema los parquímetros. Es muy aburrido.

Así que nosotros, por lo menos por ahora que hace bueno, nos movemos siempre en bici. Hay bastante carrilbici y donde no lo hay, vamos por la calzada tan contentos, porque aquí los conductores son bastante respetuosos. Y lo mejor, es la felicidad que da ir a todos los sitios pedaleando. Casi se nos está olvidando andar!

Por eso el otro día nos dio el ataque al ir a buscar las bicis ¡y ver que no estaba la de Jaime!
Si recordais, ya le robaron la rueda delantera el mes pasado, pero esta vez, se la habían llevado entera.

Fuimos de nuevo a los mossos a poner la denuncia, con una foto de Sombragris (la bici), pero nos dijeron que les parecía difícil que la fueran a encontrar...

Pusimos un cartel en la escalera, con una foto en plan SE BUSCA. Y otro vecino escribió que a él también se la habían robado en esas fechas.

¿Dónde estaría Sombragris? ¿Sería su vida ahora más intensa? ¿Habría ido a parar a algún pueblo idílico? ¿Daría apoyo logístico a una banda de camellos? ¿Por qué se la habían llevado, con lo viejita que estaba?

Y ahora, si os gustan los finales felices, seguid leyendo...

Ya había pasado una semana desde que robaron a Sombragris, cuando salí a correr al bosque y al volver, me la encontré apoyada a la pared detrás de nuestro edificio! ¡Todo el tiempo había estado allí!

Le habían robado el sillín y la rueda de atrás se la habían cambiado por otra que tenía una cadena. Llamamos al vecino, y resultó que era la suya, pero como ya no le servía para nada, nos la ha dejado... en fin, que la pobre bici cada vez parece más un monstruo de Frankenstein, pero lo importante es que otra vez está con nosotros!

jueves, 16 de agosto de 2007

Primeras road movies

Ya tenemos coche!

¡Qué desactulizado está el blog! Dice Jaime que habría sido mejor llamarlo Mandrosa y perepunyetas...

El caso es que hace ya unas semanas que, hartos de lo mal que funciona el transporte público por aquí, nos compramos un coche. Miramos por internet, por concesionarios de aquí, y acabamos comprando un 206 de segunda mano en Mataró. Como desde que nos sacamos el carnet no habíamos cogido un coche, al probarlo íbamos acojonados. Jaime se olvidó de quitar el freno de mano, y luego yo, fijandome en que el cuentarevoluciones no se movía, casi me salgo de la carretera. SE ME HA SUBIO TOA LA COMIDA dijo el vendedor a manera de resumen cuando se bajo del coche, todo blanco.

Todo esto nos suena ya muy lejano, porque en estas semanas ya nos hemos curtido rapidamente... y eso a pesar de que no nos gusta conducir!

Aquí es dónde vais a empezar a pagar, porque la fama cuesta...


Viaje de fin de curso

El día que dimos en clase de catalán el tema dedicado a compras y comidas, aprovechamos para preguntar a la seño una cuestión que nos quitaba el sueño "¿COMO ES QUE LAS PATATAS DE OLOT CUESTAN 12 € EL KILO?" Nos contestó que no es que las patatas de la Garrotxa según se sacan del huerto cuesten eso, sino que las patatas de Olot son un plato preparado maco maco, que hay que degustar en el restaurante La Deu. Nos sonó tentador, así que propusimos ir allí de viatje de fi de curs, y allí que fuimos.

Como al final mucha gente se rajó y sólo eramos cinco, fuímos en nuestro coche. Me puse tan nerviosa de llevar pasajeros, que al salir de Salt puse el limpiaparabrisas y no atinaba a quitarlo, mientras en la radio sonaba Aida a todo trapo. Fue una salida triunfal.


En Santa Pau

Conseguimos llegar a Olot, y comimos las famosas patatas ¡qué buenas! Pero además la excursión mereció la pena por conocer la Fageda d'en Jorda, un hayedo de cuento que crece sobre la colada de lava del volcán Croscat.

Jaime, como siempre que va cogiendo confianza, aprovecho para contar su historia de la zanahoria en la nariz (la pastanaga en el nas), que en catalán gana mucho.


Surrealis-mo en la Fageda


La platja

Una de las razones por las que nos hacía ilusión tener coche era por ir más a la playa. Pero en realidad sigue siendo complicado, porque los fines de semana todo el mundo tiene esta misma idea, y entre semana ahora en agosto tampoco mejora mucho la cosa. La playa está llena de gente y es complicadísimo aparcar, así que los findes preferimos tirar para el interior, que además está menos alicatado. Ya iremos en invierno, que tiene más encanto.



Calella de Palafrugell, sin gente.
A Jaime le encanta hacer el snorkel persiguiendo a los pececillos.













En el Pirineo


A la semana de comprar el coche conocimos a Begoña, una madrileña que nos habló del monasterio budista de Panillo, dónde iba a hacer un curso. Su entusiasmo era tan contagioso y nos llamaba tanto la atención este Tibet oscense que al día siguiente partimos para allá.

Sin embargo, no nos quedamos mucho tiempo, porque la verdad es que no encajabamos. Aún así, nos gustó conocerlo.







Desde allí fuímos a Pano, un pueblo que estaba abandonado hasta que hace 16 años llegó Kurt, un austriaco dispuesto a rehabilitarlo. Y allí sigue. Empezó con una tienda de campaña y un camping gas, y ahora ya tiene unas cuantas casas rehabilitadas y están trabajando en la iglesia. Tienen tele, pero se estropeo hace unos meses y no han querido arreglarla, porque viven mejor sin ella. Nos pareció una vida muy libre y sabia. Quizá más adelante volvamos, ya que es posible ir a pasar una temporada a trabajar allí a cambio de comida y alojamiento.






Luego fuimos a Benasque, a pasar unos días andando por el Pirineo. Pasamos mucho miedo por la carretera, toda de curvas, y con un camionero psicópata detrás pitándonos para que corrieramos más. Pero conseguimos llegar sanos y salvos, repitiendo nuestro mantra aprendido en la autoescuela:

KIËN LLAMAA PUEE TÀ - KIËN LLAMAA PUEE TÀ - KIËN LLAMAA PUEE TÀ

Estuvimos en el típico camping donde la gente se lleva hasta la tele, las mujeres se pasan el día fregando los platos y los niños juegan a la play. A ver cuando nos hacemos duros y nos atrevemos a vivaquear.

Mereció la pena ascender la peligrosa N-260

Decidimos acabar el viaje cuando empezó a llover de tal manera que tuvieron que desalojar el camping de al lado. Al llegar a Girona, tuvimos la sensación de estar volviendo a casa, de que ahora ya perteneciamos a este sitio, y nos hizo mucha ilusión.


jueves, 26 de julio de 2007

Reencuentro


Hace ya unos años, justo por estas fechas, nos fuimos de vacaciones a hacer el Camino norte en bici. Mala idea, porque por los caminos asturianos hay tanta exuberancia vegetal, que con la bici era imposible recorrerlos y acababamos cogiendo por la carretera.

Al final, nos hartamos de perdernos lo bueno y decidimos mandar las bicis a casa y seguir andando. Y en el primer albergue al que llegamos utilizando los pies, nos encontramos nada más y nada menos que al legendario faraón chihuahua -un personaje mítico de nuestra adolescencia- haciendo el Camino de Santiago. Le acompañaban portando su pienso Merce y Joan Carles, porque en esta reencarnación, el faraón se llamaba Blanquet y esta pareja se lo había encontrado perdido por el Empordá.

Al día siguiente, continuamos el camino con nuestros tres nuevos amigos. Nos cansamos mucho, porque ellos estaban superenforma -hasta el perro estaba cachas de los viajes que se hacían- y nosotros no estabamos nada acostumbrados a andar. Aún así, este primer día mantuvimos el tipo. Lo malo vino el segundo. En el camino nos encontramos con la construcción de la autovía del Cantábrico, que había arrasado trozos de camino y señales, y nos perdimos de mala manera. Encima, la etapa ya era larga de por sí, de forma que cuando llegué al albergue apenas me podía mover en plan Chiquitorrr. Presentaba un aspecto tan lamentable que una jubilada francesa me regaló su pomada muscular.

Habiendo comprendido que andar no era lo nuestro, decidimos poner fin a la aventura y seguir en bus, pero antes, intercambiamos teléfonos. Volvimos a ver a Joan Carles y Merce (y Blanquet) unas cuantas veces, en Madrid unas, y otras en Barcelona. Hasta que pasado mucho tiempo sin tener noticias de ellos, les escribí una carta y no tuve respuesta... se habrían mudado? ¿Volveríamos a verles?

Al llegar aquí, una de las primeras cosas que pensamos fue aprovechar la cercanía de BCN para buscarles. Iríamos a su antigua casa, preguntariamos a los vecinos... como somos tan peliculeros, nos encantaba la idea de hacer el Sherlock por Barna.

Iniciamos nuestras pesquisas en Internet. Encontré una Merce que coincidía en el primer apellido, pero no en el segundo. Vaya. ¿Y en las páginas blancas? Probé a poner el nombre completo, y bingo! ahí estaba su teléfono, correspondiente a un pueblo de Barcelona. Llamamos y allí estaba! Nos hizo mucha ilusión encontrarla, pero casi que fue demasiado fácil... pero bueno, mejor que no haberles encontrado, desde luego!

Quedamos para ese mismo finde en su nueva casa, maca maca, en un pueblo cerca de Igualada (que historia para ir sin tener coche). Y allí estaban, igual que siempre; sólo Blanquet parecía más viejito, que para eso sus años cuentan por siete.

Merce y Blanquet

Fue un finde muy chulo, contándonos todo lo que nos había pasado en estos años. También conocimos el pueblo, la leyenda de la marquesa que metió a unos niños en el calabozo porque le llamaban tacaña, y visitamos Cervera, con su Carreró de les Bruixes y las enigmáticas ménsulas del ayuntamiento .

martes, 17 de julio de 2007

Menos perduts


Coincidiendo con el Festival de Musiques Religioses i del Mon, se celebra junto a la catedral Menjars del mon, una feria gastronómica con platos de diferentes países.

Después de uno de los conciertos, acudimos a la llamada del curry y ¡oh sorpresa!, nos encontramos una cara conocida: la guía de la ciudad que conocimos cuando vinimos aquí por primera vez!

Justo estaba detrás de nosotros en la cola, así que, aunque nos daba un poco de corte, le preguntamos si se acordaba de nosotros. Y sí, se acordaba, y le pareció muy emocionante que hubieramos acabado viniéndonos a vivir aquí, porque a Julia (que así se llamaba) le había pasado lo mismo, que vino de viaje hace años, y ya no se quiso ir.

Julia cuando fué nuestra guía. Ella fue quién nos contó lo de que quién
besa el culo de la leona vuelve a Girona, y vaya si funcionó!


Cenamos con Julia y con Jordi junto a la catedral, y nos intercambiamos los teléfonos para vernos otro día. Y fue pronto, porque ella también había comprado entradas para el concierto de Taj Mahal, así que fuimos all together everybody, después de cenar en su casa (que está en pleno barri vell, cerca del río, y desde la azotea tiene unas vistas impresionantes).

También vino al concierto su amigo Quim, que trabaja en la librería de viajes Ulyssus y que acaba de volver de pasar un año recorriendo Asía en autobús (toma ya, y luego nosotros nos sentimos aventureros por habernos mudado de Madrid a Girona...)

El concierto fue maco maco, de blues del campo, que decía el tío marchoso. En su web se pueden escuchar algunas canciones. Muy recomendable.





Nos van a normalizar, y no nos vamos ni a enterar

Todas las mañanas vamos en bici hasta Salt a las clases de catalán. Salt es un pueblo que está ya pegando a Girona, parece un barrio de la ciudad. Pero en la frontera, un cartel te indica que es otro municipio, y que está hermanado con no sé que ciudad de Australia. En realidad, Salt debería estar hermanada con Lavapiés, porque también es una mezcla de razas, en la que sólo falta la de los modernitos.

Nuestros compis son de lo más exótico. A Sukhjinder, que es de la India, le encantan las películas de Bollywood, aunque ella, con el sari y el casco en la mobylette, más bien nos recuerda una de esas pelís inglesas tipo East is east. Dasha es de Moldavia. Como habla ruso y rumano, es la única que puede comunicarse con Basile, el rumanés. Alex es austriaco y habla todos los idiomas del mundo, parece que sólo le faltaba el catalán.

Ousman, de Senegal, tiene una voz profunda, y como la primera vez que escuché la palabra vuitanta (ochenta) la pronunciaba él, cada vez que vuelvo a escucharla me suena a algún idioma africano más que a catalán, aunque me lo esté diciendo la cajera del Bon Preu. Otras palabras catalanas parecen maño, como bonico, y otras de niños, como mentida. Muchas son como en francés. Otras son latín, como veritat, res... Pero la mayoría suenan muy catalanas y ya.

Samira es de Marruecos. Bryan es de Ecuador y siempre está contento. Si le preguntan que que dia de la semana t'agrada molt contesta que tots. Le da igual vuit que vuitanta. Hay dos Natalias: la gallega, que es casi vecina nuestra, y la brasileña, que pasa de todo y cada vez que la profe dice que hagamos algo grita NOOOOOOO desesperada, y a continuación comenta algo de quinta feira -nadie entiende lo que dice, porque no habla ni catalán ni castellano. Con ella descubrí que, como una niña posesa, hablo muchos más idiomas de los que parece, porque un día, no se enteraba de que significaba tovalló (servilleta), y le dije sin dudarlo: guardanapos.

En catalán cuando te hacen una foto, no se dice patata sino Lluís

Ahora ya nos vamos enterando más, pero el primer día de clase estabamos molt perduts. La sita nos mandó ir preguntando a los compis como se llamaban (en catalán, claro). Así que fuí preguntando a cada uno COM ET DIUS?, apuntando los nombres en el cuaderno:

-Beidi - me dijo el malinés
-Samira - me dijo la marroquí
-Bryan - me dijo un sudamericano
-Endic Alejandro - me dijo otro sudamericano

A mi este último nombre no me extraño más que el resto, porque mis anteriores vecinos se llamaban cosas como Wilson Alberto. Pero Endic Alejandro se enfadó:

-NOOOO, me llamo Alejandro, sin más!!!! Em dic significa me llamo!!!!!

Y además no era sudamericano, sino canario.
Ostres tu...

Nuestro primer encuentro con los mossos

La semana pasada, en la lilapause de las diez, salimos afuera y, din don putada, habían robado la rueda delantera a la bici de Jaime, que ese día como iba con prisa, había encadenado sólo el cuadro. Pero peor suerte tuvo Bryan, que sólo había encadenado la rueda delantera... Le magaron todo lo demás, y con la rueda de Jaime, se montaron la bici completa. Que jodios. Bryan seguía tan contento como siempre, ya para que me voy a enojar, decía. Le dejo su rueda a Jaime -ya no la quería para nada- y así pudimos volver a casa.

Antes, fuímos a los mossos a poner la denuncia, pero nos parece difícil que la puedan encontrar.

Volviendo a casa por las huertas de Santa Eugenia.

domingo, 8 de julio de 2007

Fraguel Life

¡Qué vida tan diferente llevamos aquí! Por una parte, tenemos una sensación extraña, como de estar de vacaciones, como de que no puede durar, de no tener raíces. Por otra, la vida es más como de pequeños, viviendo en el presente, sin plantearnos nada a muy largo plazo. Cada día vamos al cole en bici, luego volvemos a casa a trabajar, y cuando terminamos, miramos en la agenda que edita el ayuntamiento que propuestas hay.

Aunque se supone que en Madrid hay muchas más actividades, lo cierto es que en nuestro barrio, aparte del botellón reggaeton, no había nada, y nos daba mucha pereza para ir a cualquier cosa tener que coger el metro y aguantar colas, así que al final los días entre semana solían ser sosetes. Además, ocurría a menudo que nos enterabamos de un concierto o de una exposición cuando ya era tarde, porque en Madrid la guía del ocio hay que empollarsela y subrayarla con fosforito. Hasta eso era una pereza...

Aquí en cambio todo es más fácil. Casi todos los días hay algo que nos interesa, y basta con coger la bici -que ya no hay que bajar 4 pisos!- para plantarnos en diez minutos en el centro. Y eso que vivimos en las afueras. Y tampoco hace falta llegar con mucha antelación, ni siquiera a las actividades que son de gratis. Así que casi todos los días nos pasan cosas, y esa es la razón de que tengamos todavía cajas sin desembalar, y este blog tan abandonado ;-) Pero como Jaime no para de hacer fotos, podremos recordarlas y hacer un resumen.

Yendo a comprar a Mercadona

¡Pues vaya tonterida de actividad! -me vais a decir- ¡pero es que el camino es tan chulo! Vamos a comprar en bici, y a la vuelta mola tirarse en el cesped a ver las nubes del atardecer.






Desayunando

¡Qué bonita fue la primera semana aquí! Como no encontrabamos la cafetera, desayunabamos todos los días en el bar.







La recolección

Detrás de casa tenemos un bosquecito dónde crecen varios ciruelos. ¡Cirigüelas ecológicas by the face! Estamos esperando ansiosos que maduren los higos.






Día internacional de la música


Este día, había conciertos de todo tipo en la calle.

Pero lo que más nos gustó, fue descubrir a Qrambla, un grupo de musics i balladors del carrer, que tocan y bailan música medieval todos los jueves de primavera en la rambla.




Etnival

La semana en que llegamos, empezaban las fiestas de San Juan, que aquí se celebran por todo lo alto. Abrió la fiesta el Etnival con la Always Drinking Marching Band de quienes enseguida nos hicimos fans, aunque un pequeño percance ocasionó que salieramos en la prensa local...


Esa noche nos acercamos al parque de la ribera del Ter al resto de conciertos del Etnival, donde vimos a 08001, Macaco, y otra vez la Always Drinking! (ya recuperados). Aquí la gente es supermarchosa y en cuanto escuchan música se ponen a bailar. Sobre todo, con una canción que es el equivalente por estos lares a Paquito el Chocolatero, se vuelven todos locos. Es como de flautista de Hamelin.


Sant Joan

Es costumbre que las hogueras de San Juan se enciendan con la flama del Canigó, la llama que se enciende en este monte y que simboliza la unidad de los paises catalanes. La noche antes unos excursionistas van a buscarla y la llevan hasta su ciudad en plan antorcha olímpica. En Girona, la traen a la Plaça del Vi, y desde allí, representantes de los distintos barrios y asociaciones la recogen para encender sus hogueras.


En esta celebración tampoco faltan los gigantes y cabezudos, los castellets, y los "sopar de germanor" (cena popular, con coca de postre) por los distintos barrios, justo antes de encender las hogueras.












Luego, todos bailan alrededor de la hoguera.
Nadie duerme esta noche, ni aunque quiera, porque no dejan de sonar los petardos hasta el amanecer.

Cinema de estiu

Nos sorprende que una ciudad tan pequeña como Girona cuente con un cine como el Truffaut, que ahora es un cine en versión original -y antes era un cine original, el cine porno de Girona*. Esperamos que hayan limpiado bien las butacas.
En verano, el Truffaut organiza proyecciones "a la fresca" (y aquí cuando dicen fresca, es fresca de verdad, que vaya frío que te pelas). Inaguraron el ciclo este año con La pasión de Juana de Arco.

(*) Esto nos lo explicaron unos ciclistas que conocimos en la vía verde del carrilet cuando vinimos de turistas. Esperamos volver a encontrarles -seguro que pronto aparecen por este blog, porque aquí es molt facil trobar-se a la gent.


Jornades de programari lliure

Jaime está emocionado porque aquí le dan mucho al software libre. La semana pasada fue a unas jornadas en la universidad. Acabaron cenando en Casa Marieta, y allí descubrió otra costumbre típica: después de cenar, se ponen todos a cantar. Como nuestro conocimiento del catalán es aún bastante vago, le enseñaron esta:

El gegant del pi ara balla, ara balla, el gegant del pi, ara balla pel camí


Y no hay fotos, pero...

Ya hemos ido unas cuantas veces a la plat-ja, a la plat-ja! (grito incansable de una niña del tren) ¡Como mola tenerla tan cerca!

Y ya estamos empadronados, lo que significa que ya somos oficialmente ciutadans!
En el adjuntament nos dieron un kit de bienvenida con un mapa, horarios de autobús, instrucciones para reciclar (¡aquí tienen cinco cubos diferentes!), listado de lugares dónde conectarse a internet, listado de cursos de catalán, y una carta de la alcaldesa en la que nos invita a participar en la vida de la ciudad. Te tomamos la palabra, maña!

sábado, 7 de julio de 2007

Conociendo gente

Llevamos aquí 3 semanas y estoy contento de ver que, a poc a poc, vamos conociendo gente. Uno puede vivir en el sitio más estupendo del planeta, pero lo más importante es tener amigos, referencias, caras que reconozcas por la calle.

Yendo en orden cronológico, voy a repasar las personas que hemos ido conociendo en Girona (defino aquí "conocer" como saber el nombre de una persona y que ésta se sepa el tuyo, ser capaces de encontrarse por la calle, no implicando necesariamente que te vayas a tomar unas tapas acto seguido).

La primera persona es Marta, de la inmobiliaria, la que nos enseñó el piso corriendo antes de que saliera nuestro avión para Madrid, cuando vinimos aquí de vacaciones y descubrimos justo esa última tarde que ésta era la ciudad ganadora. No es la única Marta que conocemos en Girona: la recepcionista de la Pensió Margarit, donde estuvimos alojados, también se llama así.

Unas semanas más tarde volvimos por Girona, ya para firmar el contrato y que Marta (la de la inmobiliaria) nos diera las llaves (al pasar por su oficina conocimos también a su socia Nuria), y aprovechamos para conocer a Emili, al que conocía a través de una lista de correo de programación, con el que nos tomamos un café en el Barri Vell. Fué entonces que conocimos también a su mujer Judith y su hijo Unax. Muy majos los tres, nos han invitado la semana que viene a tomar un pa amb tomàquet en su casa.

En las clases de catalán (llevamos 4 días y ya es motivo para otra historia) también hemos conocido a unas cuantas personas, aunque como es en Salt (no en la propia Girona) no creo que nos los encontremos mucho... Isabel la profesora, Dasha desde Moldavia, Sukhjinder de la India, Alex de Austria, Beidy, Baha de Mali y Ousmane de Senegal y muchos más...

La semana pasada me escribió Jordi, un gironí que me conoció también por otra lista de correo y que resulta que trabaja al lado de nuestra casa, a dos manzanas de aquí. En una calle muy chula pegada al bosque. Hablando con él me enteré de que iba a tener lugar la VI edición de unas jornadas de software libre, en la Escola Politècnica de Girona, a las que me apunté corriendo y asistí a unas cuantas charlas, alguna con él.

Como fin de fiesta de las jornadas hubo una cena en Casa Marieta, "casa centenaria de Girona". Me apunté a la cena y en el camino para llegar al restaurante le pregunté por la dirección al encargado del albergue juvenil, que conocimos cuando estuvimos de turistas, y aproveché para presentarme. Se llama Iván.

En la cena conocí a más gente, aunque muchos venidos de fuera para las jornadas, pero algunos de Girona, como Miquel y Sebas, de la universidad.

Y eso es todo... aparte de los que conocemos el nombre vamos reconociendo caras, como las camareras de nuestro bar favorito, La Lluna, donde desayunábamos café amb llet y minis de pernil salat, o un chico y una chica que bailaban en los saraos organizados en la rambla por Qrambla.

viernes, 22 de junio de 2007

Yo, para ser feliz, quiero un camión

¡Y un ascensor!

Si amigas, sí. Finalmente sobrevivimos a esa mudanza de 700 Kms y 3.500 kg de masa máxima autorizada. La clave de la supervivencia: muchos amigos para ayudarnos a bajar las cajas, otro para conducir el camión (aunque el día anterior habíamos aprobado el carnet, no era plan de meternos en autopista con la L), y un ascensor a la llegada para subir las cajas.

Vayamos por partes.

Sábado, 16 de junio de 2006

Nos juntamos con unos 15 amigos deseosos de bajar las ciento y pico cajas, nevera, tele, piano y algunas tonteridas más los cuatro pisos que tenía nuestro ex-piso luceriano. Un par de horas más tarde ya teníamos montado el tetris en el camión que habíamos alquilado.


Antes de emprender la marcha, montamos una fiestuqui improvisada con unas pizzas y unos bebercios.


Y una vez recuperadas las fuerzas, estábamos listos para nuestro viaje, con camionero tatuado y todo!


Y a tirar millas bajo la lluvia. Atrás queda Madrid... ¡Ay mi Manuel Becerra! ¡Ay mi Evita Perón!


Unas horas conduciendo más tarde toca hacer parada en un bar de carretera, que es lo que mola de las road movies y la verdadera, verdadera razón por la que nos hemos sacado el carnet de conducir. Yo un cafés con leche, y Almu un zumo de naranja con boquerones en vinagre. Estómago de hierro!

Con las fuerzas recuperadas, volvemos al camión a seguir cantando canciones de carretera "Yo, para ser feliz, quiero un camión", "La última", "Once in a lifetime" y el gran éxito veraniego "Aquí no hay playa".

Finalmente, llegamos a Zaragoza, directos al Garage Aragón, justo enfrente de la casa de mis padres. Un mito de mi infancia, sigue todo igual pero ahora ya no está el poster de tetudas estilo camionero que me ilustró de pequeño.


Fase 1 del viaje concluida, nos tomamos un bocata con mi familia, y a la camita que mañana toca viaje de Zaragoza a Girona!


Domingo, 17 de junio de 2006


¡Buenos días! Nos despertamos en Zaragoza, y tras un cafés y unas tostadas volvemos al Garage Aragón, pagamos la noche que el camión durmió allí, y vamos que nos vamos para Girona.

Más kilómetros y canciones más adelante atravesamos el arco que marca el meridiano de Greenwich:

En seguida otra paradita de road movie en un bar de carretera a tomar un pincho de tortilla. El pan lleva tomate... ¡sí! ¡ya estamos en Cataluña!

Más kilómetros de canciones después, llegamos a Girona:



Ese del fondo es nuestro edificio!

La segunda fase de la mudanza, volver a subir todos nuestros trastos al nuevo piso, fué sorprendentemente sencilla para lo que esperábamos, gracias al ascensor. En unas 3 horitas teníamos todas las cajas arriba.

Lunes, 18 de junio de 2006

Al día siguiente despedimos a Luis, orgulloso en su camión...


Nos hicimos un huequito entre las cajas para poner una mesa con los ordenadores y ¡a telecurrar!

Eso es todo por hoy, amiguitos. No se pierdan nuestras próximas aventuras en las siguientes entregas de Perduts en la traducció. ¡Almu y Jaime descubren a la Always Drinking Marching Band! ¡Danzas medievales en plena Rambla! ¡Aquest pollastre gratuït!

Todo esto y mucho más, pronto en sus pantallas.