domingo, 8 de julio de 2007

Fraguel Life

¡Qué vida tan diferente llevamos aquí! Por una parte, tenemos una sensación extraña, como de estar de vacaciones, como de que no puede durar, de no tener raíces. Por otra, la vida es más como de pequeños, viviendo en el presente, sin plantearnos nada a muy largo plazo. Cada día vamos al cole en bici, luego volvemos a casa a trabajar, y cuando terminamos, miramos en la agenda que edita el ayuntamiento que propuestas hay.

Aunque se supone que en Madrid hay muchas más actividades, lo cierto es que en nuestro barrio, aparte del botellón reggaeton, no había nada, y nos daba mucha pereza para ir a cualquier cosa tener que coger el metro y aguantar colas, así que al final los días entre semana solían ser sosetes. Además, ocurría a menudo que nos enterabamos de un concierto o de una exposición cuando ya era tarde, porque en Madrid la guía del ocio hay que empollarsela y subrayarla con fosforito. Hasta eso era una pereza...

Aquí en cambio todo es más fácil. Casi todos los días hay algo que nos interesa, y basta con coger la bici -que ya no hay que bajar 4 pisos!- para plantarnos en diez minutos en el centro. Y eso que vivimos en las afueras. Y tampoco hace falta llegar con mucha antelación, ni siquiera a las actividades que son de gratis. Así que casi todos los días nos pasan cosas, y esa es la razón de que tengamos todavía cajas sin desembalar, y este blog tan abandonado ;-) Pero como Jaime no para de hacer fotos, podremos recordarlas y hacer un resumen.

Yendo a comprar a Mercadona

¡Pues vaya tonterida de actividad! -me vais a decir- ¡pero es que el camino es tan chulo! Vamos a comprar en bici, y a la vuelta mola tirarse en el cesped a ver las nubes del atardecer.






Desayunando

¡Qué bonita fue la primera semana aquí! Como no encontrabamos la cafetera, desayunabamos todos los días en el bar.







La recolección

Detrás de casa tenemos un bosquecito dónde crecen varios ciruelos. ¡Cirigüelas ecológicas by the face! Estamos esperando ansiosos que maduren los higos.






Día internacional de la música


Este día, había conciertos de todo tipo en la calle.

Pero lo que más nos gustó, fue descubrir a Qrambla, un grupo de musics i balladors del carrer, que tocan y bailan música medieval todos los jueves de primavera en la rambla.




Etnival

La semana en que llegamos, empezaban las fiestas de San Juan, que aquí se celebran por todo lo alto. Abrió la fiesta el Etnival con la Always Drinking Marching Band de quienes enseguida nos hicimos fans, aunque un pequeño percance ocasionó que salieramos en la prensa local...


Esa noche nos acercamos al parque de la ribera del Ter al resto de conciertos del Etnival, donde vimos a 08001, Macaco, y otra vez la Always Drinking! (ya recuperados). Aquí la gente es supermarchosa y en cuanto escuchan música se ponen a bailar. Sobre todo, con una canción que es el equivalente por estos lares a Paquito el Chocolatero, se vuelven todos locos. Es como de flautista de Hamelin.


Sant Joan

Es costumbre que las hogueras de San Juan se enciendan con la flama del Canigó, la llama que se enciende en este monte y que simboliza la unidad de los paises catalanes. La noche antes unos excursionistas van a buscarla y la llevan hasta su ciudad en plan antorcha olímpica. En Girona, la traen a la Plaça del Vi, y desde allí, representantes de los distintos barrios y asociaciones la recogen para encender sus hogueras.


En esta celebración tampoco faltan los gigantes y cabezudos, los castellets, y los "sopar de germanor" (cena popular, con coca de postre) por los distintos barrios, justo antes de encender las hogueras.












Luego, todos bailan alrededor de la hoguera.
Nadie duerme esta noche, ni aunque quiera, porque no dejan de sonar los petardos hasta el amanecer.

Cinema de estiu

Nos sorprende que una ciudad tan pequeña como Girona cuente con un cine como el Truffaut, que ahora es un cine en versión original -y antes era un cine original, el cine porno de Girona*. Esperamos que hayan limpiado bien las butacas.
En verano, el Truffaut organiza proyecciones "a la fresca" (y aquí cuando dicen fresca, es fresca de verdad, que vaya frío que te pelas). Inaguraron el ciclo este año con La pasión de Juana de Arco.

(*) Esto nos lo explicaron unos ciclistas que conocimos en la vía verde del carrilet cuando vinimos de turistas. Esperamos volver a encontrarles -seguro que pronto aparecen por este blog, porque aquí es molt facil trobar-se a la gent.


Jornades de programari lliure

Jaime está emocionado porque aquí le dan mucho al software libre. La semana pasada fue a unas jornadas en la universidad. Acabaron cenando en Casa Marieta, y allí descubrió otra costumbre típica: después de cenar, se ponen todos a cantar. Como nuestro conocimiento del catalán es aún bastante vago, le enseñaron esta:

El gegant del pi ara balla, ara balla, el gegant del pi, ara balla pel camí


Y no hay fotos, pero...

Ya hemos ido unas cuantas veces a la plat-ja, a la plat-ja! (grito incansable de una niña del tren) ¡Como mola tenerla tan cerca!

Y ya estamos empadronados, lo que significa que ya somos oficialmente ciutadans!
En el adjuntament nos dieron un kit de bienvenida con un mapa, horarios de autobús, instrucciones para reciclar (¡aquí tienen cinco cubos diferentes!), listado de lugares dónde conectarse a internet, listado de cursos de catalán, y una carta de la alcaldesa en la que nos invita a participar en la vida de la ciudad. Te tomamos la palabra, maña!

3 comentarios:

Unknown dijo...

asdf

Unknown dijo...

Qué bien, pareceis muy felices! Además me gusta cómo lo habéis sintetizado, unos cuantos párrafos y unas cuantas fotos para contar todo lo que os está pasando. Pena que lo del incidente con la banda lo habéis sintetizado en exceso, no vendría mal una pequeña explicación, porque estoy perpleja. No se si más por el incidente o por la forma de dar la noticia (¿era necesario lo de "madrileña"?):D
Muchos besos!

(perdón por el asdf anterior, le di sin querer)

Almu dijo...

Sí, resumimos mucho porque nos pasan muchas cosas, así que no nos queda tiempo de escribirlas. De hecho vamos escribiendo siempre con retraso, pero nos forzamos a hacerlo aunque nos dé pereza para que no se nos olviden estos días (siempre los comienzos son lo más emocionante).
A los de la banda casi les atropello de verdad, porque entramos en la plaza del ayuntamiento esprintando -llegabamos tarde, como siempre- pero en realidad no paso nada. La de la foto soy yo, pero ahí estaba parada.