Llevamos aquí 3 semanas y estoy contento de ver que, a poc a poc, vamos conociendo gente. Uno puede vivir en el sitio más estupendo del planeta, pero lo más importante es tener amigos, referencias, caras que reconozcas por la calle.
Yendo en orden cronológico, voy a repasar las personas que hemos ido conociendo en Girona (defino aquí "conocer" como saber el nombre de una persona y que ésta se sepa el tuyo, ser capaces de encontrarse por la calle, no implicando necesariamente que te vayas a tomar unas tapas acto seguido).
La primera persona es Marta, de la inmobiliaria, la que nos enseñó el piso corriendo antes de que saliera nuestro avión para Madrid, cuando vinimos aquí de vacaciones y descubrimos justo esa última tarde que ésta era la ciudad ganadora. No es la única Marta que conocemos en Girona: la recepcionista de la Pensió Margarit, donde estuvimos alojados, también se llama así.
Unas semanas más tarde volvimos por Girona, ya para firmar el contrato y que Marta (la de la inmobiliaria) nos diera las llaves (al pasar por su oficina conocimos también a su socia Nuria), y aprovechamos para conocer a Emili, al que conocía a través de una lista de correo de programación, con el que nos tomamos un café en el Barri Vell. Fué entonces que conocimos también a su mujer Judith y su hijo Unax. Muy majos los tres, nos han invitado la semana que viene a tomar un pa amb tomàquet en su casa.
En las clases de catalán (llevamos 4 días y ya es motivo para otra historia) también hemos conocido a unas cuantas personas, aunque como es en Salt (no en la propia Girona) no creo que nos los encontremos mucho... Isabel la profesora, Dasha desde Moldavia, Sukhjinder de la India, Alex de Austria, Beidy, Baha de Mali y Ousmane de Senegal y muchos más...
La semana pasada me escribió Jordi, un gironí que me conoció también por otra lista de correo y que resulta que trabaja al lado de nuestra casa, a dos manzanas de aquí. En una calle muy chula pegada al bosque. Hablando con él me enteré de que iba a tener lugar la VI edición de unas jornadas de software libre, en la Escola Politècnica de Girona, a las que me apunté corriendo y asistí a unas cuantas charlas, alguna con él.
Como fin de fiesta de las jornadas hubo una cena en Casa Marieta, "casa centenaria de Girona". Me apunté a la cena y en el camino para llegar al restaurante le pregunté por la dirección al encargado del albergue juvenil, que conocimos cuando estuvimos de turistas, y aproveché para presentarme. Se llama Iván.
En la cena conocí a más gente, aunque muchos venidos de fuera para las jornadas, pero algunos de Girona, como Miquel y Sebas, de la universidad.
Y eso es todo... aparte de los que conocemos el nombre vamos reconociendo caras, como las camareras de nuestro bar favorito, La Lluna, donde desayunábamos café amb llet y minis de pernil salat, o un chico y una chica que bailaban en los saraos organizados en la rambla por Qrambla.
sábado, 7 de julio de 2007
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2 comentarios:
Alguna foto bonita he visto, es lo más interesante. Ya que a mí los blogs siempre me han parecido algo narcisistas. En fin, espero ver más fotos... especialmente de la madrileña... cómo se llama Paloma, Manola...no, no, no, Almu. Ciao.
A mi también me ha parecido siempre una cosa un poco narcisista esto de los blogs -y por eso no hay muchas fotos mías- pero me lo paso muy bien escribiéndolo.
Y vaya, que siempre te queda la sabia opción de no leernos ;-)
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